1 de diciembre de 2021

Conacyt reitera que no pagará becas a estudiantes en el extranjero, aunque sí hay recursos

Días antes de dejar la Secretaría de Hacienda, Arturo Herrera, aseguró que existían recursos disponibles para pagar las becas de estudiantes en el extranjero, pero el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) informó a los becarios que no realizará los pagos debido a la extinción del fideicomiso que solventaba el programa de becas Conacyt-Secretaría de Energía.

“La autorización de extensiones de vigencia de beca supone nuevos compromisos y no es posible autorizar recursos adicionales a los originalmente autorizados, de acuerdo a lo establecido en el Decreto que ordena la extinción de los Fideicomisos públicos con fecha del 2 de abril de 2020”, dice el oficio del Conacyt enviado a los becarios el pasado 13 de julio. 

Se trata de estudiantes de posgrado del fideicomiso Conacyt-Sener, que hasta el primer trimestre de este año tenía una bolsa de 13 mil 189 millones de pesos, de acuerdo con los informes de la Secretaría de Hacienda, y estaba enfocado en promover acciones para la transición energética, incluyendo la formación de capital humano, como es el caso de los estudiantes de maestría y doctorado. 

Según el decreto ordenado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, el Conacyt tenía de plazo hasta este 30 de junio de 2021 para transferir los recursos a la Tesorería de la Federación, es decir, que dichos montos estén disponibles para gastarlos en lo que el gobierno federal decidiera.

Sin embargo, pasada esa fecha, los estudiantes becados en el extranjero aún siguen en vilo. Sobre todo porque la pandemia provocó el cierre de actividades en sus universidades, laboratorios e incluso un limitado tránsito en las ciudades europeas, por lo que sus proyectos de investigación se encuentran retrasados, y, por lo tanto, necesitan más tiempo para poder concluirlos.

Generalmente, los estudiantes podían solicitar al Conacyt una “extensión” de su estancia y, sólo con cumplir el requisito de solicitud previo a que concluyera su periodo de beca, se las concedían, pero esta vez, ni siquiera ante una contingencia como lo ha sido la pandemia, el Consejo lo está otorgando. 

Por eso, los estudiantes se han organizado para exponer su situación. Además de las solicitudes individuales, también han buscado a la directora del Conacyt, María Elena Álvarez Bulla y a Arturo Herrena, quien hasta el jueves pasado dirigía la Secretaría de Hacienda, y sólo este último declaró públicamente que sí había recursos disponibles.

“Esto se tiene que corregir, no se pueden tomar decisiones de esta naturaleza. Hay ejemplos de estudiantes en los ochentas que ante las crisis económicas quedaron varados y hoy el dinero sí existe”, dijo en entrevista con Denise Maerker el 12 de julio pasado. 

Explicó que “esta decisión del fideicomiso que tenía que ver con gente la tomó Conacyt sin que nosotros estuviéramos consultados. Cuando los gastos se hacen fuera del fideicomiso, como es normalmente, nosotros tenemos que ser consultados, y de esto me enteré por la prensa”, relató Herrera. 

Sin embargo, un día después de esa declaración, el director de Becas del Conacyt, Edwin Ricardo Triujeque Woods, envió a los estudiantes el oficio donde reiteraba que el pago por sus extensiones son considerados gastos adicionales que no estaban autorizados originalmente.

Aunque Arturo Herrera dejó la Secretaría de Hacienda, el área de prensa de esta informó que efectivamente los recursos existen y sólo se requiere que el Conacyt solicite la ampliación presupuestaria para que pueda ser entregado.

Animal Político preguntó al área de prensa del Conacyt la razón por la que aún no han hecho dicha solicitud, pero no hubo respuesta. 

Rafael Verduzco, estudiante de doctorado en Ciencias Sociales en la Universidad de Glasglow, en Escocia, explica en entrevista que esperarán “la respuesta oficial por parte de Hacienda y con base en ella podríamos una vez más contactar a Conacyt”, porque la otra forma es “la vía legal”, es decir, amparos. Aunque prefieren agotar todas las posibilidades por los canales oficiales administrativos.

A la demanda también se han sumado los estudiantes del Consejo de la Sociedad Mexicana de Estudiantes en el Reino Unido, quienes enviaron una carta al director de Becas de posgrado desde octubre pasado para pedir diálogo y exponer algunas problemáticas, como la falta de aprobación de las extensiones de estudio hasta ese momento.

“No sólo creemos que el periodo inicial de tres años es insuficiente para completar una investigación doctoral en las universidades en las que nos encontramos, sino que las condiciones de la pandemia y las medidas de distanciamiento social nos han dificultado el acceso a laboratorios y el desarrollo de trabajo de campo, por consiguiente, se han tenido retrasos en el avance de nuestras investigaciones”, mencionaban en la carta. 

El Conacyt, sin embargo, no ha respondido a su favor ni siquiera en casos como el de Tatiana Lezama, estudiante del doctorado en Ingeniería Petrolera en la Universidad  de Aberdeen, en Escocia, quien estaba en riesgo de ser deportada debido a que su visa de estudiante estaba por vencer y el Conacyt no le envió una carta para aprobar su estancia y poder renovar el permiso. 

Por fortuna de Tatiana, la universidad tomó como prueba todos los correos electrónicos y oficios en los que ella solicitaba el trámite a Conacyt y la negativa de ésta. Por ello, la universidad le expidió el CAS o Certificate of Acceptance, requisito indispensable para la renovación de su visa.